6/1/08

trabajos reales


Ayer, a penúltima hora, el sujeto A se llevó al sujeto B supuestamente a los columpios. Conducía el sujeto C.

- Tengo que terminar algunos encargos.
- Yo también. Vamos, Joana, buscaremos columpios.

A y B pasaron por los columpios unos minutos.

- Ahora necesito que me acompañes a la tienda de bicis. Quiero buscar una bici para verla bien y luego poder dibujarla en la carta, ¿me ayudarás?
- Sí. Yo la dibujaré. Le pondré una, dos, tres y cuatro y cinco ruedas.
- Mmm. Vamos a ver algunas y contaremos las ruedas.

...

- Es aquí. Mira cuantas. Empieza a buscar una para mí. (Buenas, necesito un casco de duatlón para mi hermano).
- ¡Mamá! Son dos, tienen dos ruedas.
- Bien.
- Esta para ti.
- Mmm, no. La quiero... morada. Sí, búscame una morada. Por allí atrás.
- Vale.
- (A ver, entonces este es mejor, pero este también es bueno...) ¡Joana!
- ¿Sí?
- Busca sin tocar.
- Vale.
- (Este me parece bien. ¿Se podrá cambiar? ¿Me lo envuelves? Dos bolsas, por favor, que no se vea).
- ¡Mamá!
- Voy.
- ¡Es morada!
- Entonces es esta. Fíjate bien, luego la dibujaremos.
- (Gracias) Hasta luego.

5 comentarios:

  1. Tanto esfuerzo por despistar a Joana, me despistó a mí: la primera vez no entendí nada. Ahora -entraba al blog para preguntar: en la foto, ¿nosotros?- lo he leído de nuevo y ¡qué bueno!

    ResponderEliminar
  2. Vaya, pues a mí los Reyes me trajeron un casco para duatlón. En la foto... yo soy el que está sentado en su regazo, no?

    ResponderEliminar
  3. Me imagino las faenas que tienen que hacer los padres para comprar los regalos, siendo los niños tan curiosos, jaja.

    Saludos!

    ResponderEliminar