
- Este... profesor... venía a entregarle este trabajo... el proyecto final...
- Pase, pase. Déjeme ver. Vaya. Este trabajo y yo somos viejos conocidos.
- Yo... no... eeee...
- Ya. De todos modos, me gustan las innovaciones que ha introducido aquí y aquí.
- ¿Eh?
- Sí, incluso dan para rascar un poco de nota.
- ¿Ah?
- Que tenga un buen día.
- Sí... eee... igualmente.
Yo lo entiendo porque conozco la historia, pero creo que queda un poco confuso. No obstante, me he reído.
ResponderEliminarConfuso, confuso, lo que se dice confuso, tampoco. Es divertidísimo, aunque falte más contexto.
ResponderEliminarYo no conozco la historia, pero conozco a papá y también me he reído.
ResponderEliminarSaludos quiosquero,
ResponderEliminarMe he llevado una gran sorpresa al toparme con vuestro blog. Los nuestros se llaman "El quiosco de malaquita" y "El otro quiosco de malaquita" (tuvimos que abrir el segundo porque el primero no nos permitía meter más entradas). Supongo que nuestros caminos y nuestros visitantes se cruzarán en más de una ocasión.