
Antes de ir a dormir leímos Un puñado de besos*, el primer libro que le regaló su abuelo y que ya se sabe de memoria. Cuenta la historia de Kati, una niña rica porque tiene "un montón de amigos, una cajita llena de besos y una gran sonrisa". Kati me dio una idea para compensar un mes de cansancio y humor burbujeante. Últimamente Joana no se queda en el colegio con tanta alegría, sino que se pega a mis faldas para que no me vaya sin ella, cosa que no había hecho antes y que me pone algo nerviosa.
Salí del cuarto con la excusa de guardar el libro y rebusqué en uno de mis cajones de sastre. Sí. Esto serviría: una bolsita del tamaño de dos pelotas de golf, color rosa principesco con ribetes dorados.
- Tengo un regalo para ti.
- ¿A ver? ¿Qué es?
- Toma, ¿te gusta?
- ¡Oh! ¡Es de princesa! ¡Me encanta taaaanto!
- ¿Sabes para qué es? Mira.
Empiezo a llenar la bolsa de besos, la cierro tirando de las cintas y se la devuelvo. Se ríe.
- Ahora, cuando en el colegio me extrañes sólo tendrás que hacer así, meter la mano, sacar uno de mis besos y ponértelo en la mejilla. Luego cierras y la guardas otra vez.
- Como Kati.
- Sí. ¿Te gusta?
- Me encaaaaaanta.
- Bueno, dame, que la guardo para que duermas.
- ¡No! Quiero que duerma conmigo...
Y se abraza con toda su alma a la bolsa llena de besos de mamá.
- Está bien. Hasta mañana.
- Buenas noches
.* La historia, de Mª Antonia Ródenas; los dibujos, de Carme Solé Vendrell, como la ilustración que encabeza esta entrada.
Una bolsa sin fondo.
ResponderEliminarCada vez me gusta más este blog. Además en mi casa tb hay un habitante de tres años... y es exactamente así. Tentada he estado estos estos días de abrir un blog_hermano titulado: "un gran manto de tisú"! :)
ResponderEliminarTomaré nota de esto (y de otras cosas) para cuando cuando Flavia crezca... ya quiero que se conozcan!
ResponderEliminarplagiaré esta y otras ideas, sin duda.
ResponderEliminarmae
Cuando era pequeña y me pedian un beso, a veces decía que no tenía. La encargada de reponérmelos era mi madre. Me daba uno y entonces ya tenía reserva para dar.
ResponderEliminar