No se me ocurría qué decir justo hoy: el único día en que es necesario decir algo. Le he preguntado a Joana. - Joana, ¿qué le dirías a un hombre malo que quisiera hacer daño a niños y niñas? - No sé. Nada. A los niños y las niñas les diría que corran. Y luego se cogerían de las manos y yo los llevaría y luego haríamos una mariposa: ellos serían las alas de la mariposa y yo el centro, y volaríamos. - Sería bonito. Y al hombre malo, ¿qué le dirías? - Nada. Llamaría al móvil de la policía.
De Cajón de madera de pino. Lógica aplastante. Por qué habría de decirle algo a un señor que pretende hacerle daño?... ya se lo dirá el móvil de la policía..., jejejeje
Eso es imaginación con los pies en la tierra.
ResponderEliminarEsa fue también mi conclusión, Sergio.
ResponderEliminarQue raro. Nunca hubiera dicho que Joana se pusiera a si misma como el centro de la mariposa...
ResponderEliminarDe Cajón de madera de pino. Lógica aplastante. Por qué habría de decirle algo a un señor que pretende hacerle daño?... ya se lo dirá el móvil de la policía..., jejejeje
ResponderEliminar¿De verdad ella dijo eso? Seriamente, creo que empezaré a hablar más con los niños...
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