Ha llegado mayo, el mes de María, y todas las noches repito con Joana el ritual que yo aprendí de mis padres. Rezamos ante un icono de la Virgen, peregrinamos mental o espiritualmente a alguno de los santuarios marianos de Cataluña y pedimos a la Madre de Dios, porque pedir es lo que hacen los hijos: subir al cielo cuando llegue nuestra hora, vivir en paz y tranquilidad y...
- ¿y?
- Y que ella cuide del abuelo, la abuela, de ti y de mí, de Enric, Maria, Marc, Ferran, Nico y Mercy.
- Y de Andrea y de su familia.
- Sí.
- Y también de los malos.
- Vale, para que sean buenos.
- Y también de mi papá, donde esté.
- ...Y también de tu papá.
Aquí hay una corruptela. Esta foto ya se publicó.
ResponderEliminarNo se os puede colar una, ¿eh?
ResponderEliminarAmén.
ResponderEliminarJopé.
ResponderEliminarYo también lo haré.
ResponderEliminarCada vez más cerca.
ResponderEliminaroye, y no quepo yo en esas oraciones?ve vendrían muy bien. y si es Joana la que pide por mi...fijo que le escuchan...
ResponderEliminarbettyboop