4/4/08

testarudos


Joana y Nacho empezaron mal. Le presenté a Eugenia y le sonrió. Y ese de ahí es Nacho, dijo Euge. Joana cimbreó un poco el cuerpo y observó, muy seria. Nacho no me gusta.
A lo largo de la tarde, las cosas no mejoraban. A los dos les apetecía tomar el mando. Así, Nacho advertía "dejá esa puerta o te vas a pillar los dedos", "no, Joana, no podés abrir la ventana". Y Joana procuraba hacer todo lo contrario, aunque tuviera que sufrir las consecuencias (: pillarse los dedos). Joana se enfadó -porque siempre enfada descubrir así que es otro quien llevaba la razón- y se encerró en la habitación; Nacho estaba ufano -porque siempre entusiasma ver demostrado que teníamos razón- y pretendió irse a estudiar. Seleccionó la música adecuada en el ordenador, no demasiado alta, no demasiado ruidosa. Joana lo oyó.
Acababan de descubrir una pasión común.

Como una madre vocacional, Eugenia se preocupó después de un rato sin oír sus discusiones, y fue a ver. Los encontró bailando como locos. Ahora, como demuestra la foto, son inseparables; incluso van encontrando nuevos gustos que compartir.

5 comentarios:

Avellaneda Guerra dijo...

Qué linda foto. Salen espléndidos los dos... con ese look europeo.

Marc Roig Tió dijo...

¿Era la canción de la "bella durmiente"?

Pecé dijo...

Oye, ¡qué bien que está ese tío! joé.

Mae dijo...

Pecé, modestia aparte, ese chico es mío.

Mis Caminos dijo...

Mae, es que es tu Nacho.
Mònica y Joana, besos y buen fin de semana. Y mucha suerte a vuestro primo.