30/10/08

El valor de la sinceridad


Aparcar cerca de la entrada del colegio puede llegar a ser desesperante a las 9 de la mañana y a las 5 de la tarde, incluso para una madre honrada que desea respetar la normativa.

- ¡Eh, señor policía! No vayas allá, que está nuestro coche y está un poco mal y no queremos que nos pongas una multa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y la doble fila?

Mei-bi dijo...

Mis suegros querían comprar un coche nuevo y fueron al concesionario, y el vendedor les dijo que por su coche actual no le podría dar mucho, a lo que mi suegra respondío "claro y además después de sufrir la inundaciones". En fin, a partir de ahí mi suegro se fue solo. Esta historia me lo ha recordado.