11/8/09

rigor matemático


- ¿Te cuento una sorpresa, Joana?
- Sí.
- ¡El día 14 vendré a verte! A ver, hoy estamos a 10, así que quedan... ¡sólo cuatro días!
- ¿Y el cinco ya vendrás?
- No, no: ¡el cuarto ya llegaré!
- Ah, entonces faltan tres.
Claro, lo había olvidado. Las matemáticas no son tan objetivas como la gente cree. A Joana y a mí nunca nos cuadran las matemáticas. En nuestros diarios viajes en autobús allá en Wroclaw, solía fijarme en las paradas (intentaba pronunciar correctamente sus nombres y terminé aprendiéndomelas) y allá por Muchobór Mały le decía: ya sólo quedan cuatro (Mińska Rondo, Mińska, Muchobór Wielki y, por fin, stanisławowska). ¿Y a la cinco bajamos? No, a la cuatro. Entonces quedan tres. No, Joana; cuatro. No, mamá: si a la cuatro bajamos, quedan tres. A ver, Joana: llegaremos a una que no será -y levanto el pulgar-, luego a otra que tampoco -el índice-, y después a otra que tampoco -el corazón-, y no habremos llegado aún, por tanto faltará todavía una más -escondo el pulgar y alzo los otros dedos de la mano-. ¿Lo ves? Quedan cuatro.
Nunca la convencí, como se ve.

4 comentarios:

Sergio dijo...

Lo que pasa es que tienes que contar el día 10 como el primero, así faltan cuatro y al quinto llegarás; o si no cuentas el 10 y empiezas del 11, también serán cuatro porque cuando llegue el 14 ...
Esto, ¿cómo era eso de los dedos?

Liège dijo...

¿Matemáticas? Prefiero las letras...
Pero me alegra saber que ya falta poco para que yo también vea a la pequeña.
¡Me encanta la foto!
Besos.

Pecé dijo...

No te preocupes, Mò. Cuando ella te lo explique y estés más descansada, seguro que lo entendés.

Enric dijo...

Pues cuando se entere de que "al tercer día resucitó" vas a necesitar a un apologista...