7/9/09

El paquete


Después de varias pacientes rellamadas, al fin la compañía telefónica logró hacer entender a esos clientes suspicaces que no intentaban venderles un nuevo aparato de teléfono, sino que éste era un obsequio y que tenían la obligación de entregarlo.

Un martes por la mañana -muy por la mañana, especifica mi hermana- sonó el teléfono del estanco: Soy de la compañía de teléfonos; ¿está usted en casa? Hay que disculpar la falta de perspicacia: el repartidor estaba cansado (a veces, no estar de vacaciones en agosto en España cansa mucho) y no encontraba la dirección. No, pero puede ir; mis hijos lo atenderán.

El repartidor encontró la casa y llamó al timbre. -Eran sólo las 8 y pico, especifica mi hermana-. La puerta se abrió y Joana asomó la nariz.

- Hola bonita, ¿está tu papá?
Joana, como actriz dramática profesional que piensa ser, vio la oportunidad y la cazó al vuelo: inclinó los ojos, ladeó la cabeza, torció un poco la línea de los labios, alzó la mirada y con voz compungida respondió:
- Es que, ¿sabes?, yo no tengo papá...
- Eh... Ah... Y..., bueno, ¿está tu mamá?
- No. Pero si quieres, ¡ha llegado mi súper tío!
El señor no pareció interesado en descubrir nada acerca del súper tío.
- Es que, bueno, es que traigo este paquete...
- ¡Ah! Para mi mamá, porque fue su santo, ¿sabes?
- Sí, sí, para tu mamá. Tómalo. Se lo das, ¿eh?

Esta historia no es del todo real, especifica otra vez mi hermana. La versión que recojo es la del abuelo -pero él no estaba allí, matiza María, que maldecía el timbrazo que la había despertado y vigilaba la conversación desde su cuarto-. Nos lo está contando a Marc y a mí. Yo me río, Marc tiene una duda:

- Oye, pero ¿no había que firmar nada?
- Ah, pues no sé. Joana, ¿te hizo firmar ese señor?
- ¿Qué?
- Que si tuviste que escribir tu nombre en algún sitio.
- No. Firmó él y se fue.

3 comentarios:

Sergio dijo...

"Eh... Ah... Y...", al repartidor le faltaron vocales para esperar.

Enric dijo...

La conversación sí es real, lo que el abuelo acentuó un poco los tonos, ¿no?

mòmo dijo...

Bueno, cierto, Enric. ¿Será de ahí de donde Joana ha sacado su vena dramática?