16/9/09

¡Qué lío!


Joana está descubriendo que tiene mundo interior. Imagino que el primer aviso fue aquel pensador que la hacía reír. Parece que ahora que ya hay confianza el pensador se entretiene en susurrarle ideas no tan agradables.

- ¿Sabes qué pensaba, mamá?
- No, dime. Y termina de desayunar.
(Sí, sí: son órdenes contradictorias; parece que las madres sufrimos a menudo de este mal.)
- Pues que estábamos en las atracciones y nosotras dos nos subíamos a esa que da vueltas y es tan divertida y nos caemos con Andrea, pero había un agujero y nos caímos.
- ¿Ah sí?
(Aunque estoy fregando platos me percato de la enorme distancia que separa caerse -sobre la colchoneta, con tu amiga- de caerse -por un agujero insospechado-.)
- Pero no te preocupes, porque entonces Vanesa nos salvaba.
- Qué bien.
- Pero luego se volvía ¡mala! y ya no nos salvaba.
- Vaya.
- Qué cosas más raras que pienso, ¿eh, mamá?

*

1 comentario:

Liège dijo...

¡Es toda una Mafalda!