17/10/10

Los peligros del teatro


Era una de tantas veces en las que coge una rabieta (¡Pues me voy!). Como en esto de la educación vamos aprendiendo a la par, decidí no hacerle caso, seguir sentada allí, en los escalones de piedra, con familia y amigos, gozando de la sobremesa, y dejar que la rabieta se fuera como llegó.

Pasaron unos minutos (cinco, diez) y apareció de nuevo, con cara de circunstancias, de la mano de una señora joven que le hablaba con amabilidad. Me la devolvió y se lo agradecí, aunque sin dar demasiada importancia a la supuesta pérdida de Joana. La señora se alejó y nosotros seguimos conversando. La mujer apareció de nuevo y nos interrumpó con educación. Quería hablar un momento con el sacerdote que nos acompañaba. Se alejaron los dos del grupo, hablaron y siguió cada uno su camino.

No di más importancia al asunto. Joana había superado su berrinche y ahora jugaba y reía divertida.

Ya íbamos a subir al autobús de vuelta cuando el mismo sacerdote me retuvo con una pregunta sorprendente:

- Espera. ¿Sabes qué me dijo la señora que trajo a Joana?
Respondí extrañada que no lo sabía, pero tampoco era asunto mío.
¡Ja! Sí era asunto mío.
- Escucha. Esa señora estaba preocupada. Me dijo que, aunque suponía que no era cierto, se sentía obligada a comentarme lo que le había contado Joana.
- ¿Qué le contó?
- Que su mamá la abofeteaba constantemente, que no la quería, que la había abandonado y que no quería volver con ella.

El exceso de imaginación de Joana me llevará a la cárcel cualquier día de estos.

* En la imagen, un mimo estupendo con más teatro que Joana: Marcel Marceau.

4 comentarios:

Sergio dijo...

O quizás, un día, deje de tener tanta imaginación.
PD: Te llevaré nueces y membrillo.

Nico dijo...

la historia es parecida a lo que nos pasó en Torreciudad.
En aquella ocasión la mujer que la trajo no podía creer que nos importase tan poco que Joana se hubiera "perdido".

Liège dijo...

¡Dios mío! ¡Qué imaginación tiene esa niña!
Me encanta Marcel Marceau.

El del sur dijo...

Si nosotros no vamos antes que tú a la cárcel, prometemos llevarte tabaco y otros enseres.