28/3/08

Gente y maneras


En el tren de Barcelona a Almagro, cerca de las 15:00h. Llevamos ya siete horas de viaje, pero ellos no parecen notar el cansancio. Se les ve una pareja bien avenida. Feliz. Rondarán los 70, largos, tal vez. Han cambiado sus aburridos asientos y han venido a sentarse alrededor de la mesilla plegable. Sólo hay dos en cada vagón, en el centro. Juegan a las cartas, una especie de solitario en pareja. Han colocado sobre la mesa un despertador pequeño, cuadrado y blanco. Llevan todo el viaje importunando a otro pasajero con preguntas y peticiones de ayuda, aunque no parece molestarle porque son amables. Se alegran de su suerte: un viaje agradable, la mesa para jugar como en casa, las cartas... Hablan por el móvil casi en susurros. Su intimidad no invade a nadie.
- Buen viaje.
Un pasajero que ya ha llegado a destino.
- ¡Felizmente! ¡Ay! ¿Has oído qué he dicho? ¡Felizmente...! ¡Seré tonta!

2 comentarios:

Enric dijo...

?

Bloody Marie dijo...

¿Cuando te fuiste a Almargo y por qué? ¿Dónde está Almargo?...
Ya no me cuentas nada.