16/6/08

san Antonio


Hace un par de días escribía Luis Daniel González en su excelente blog un comentario de Nicolae Steinhardt sobre san Antonio de Padua. No me rece la pena que lo parafrasee porque es mucho mejor que lo leáis allá. Al leerlo me sonreí -sonrisa autocomplaciente- porque Joana pudo haber sido ahijada de san Antonio de Padua, de haber nacido varón. Hoy, Liège me contaba que precisamente este santo es el patrono de su familia, que en Brasil hay quien le quita al Niño de los brazos con la amenaza de mantenerlo secuestrado hasta que san Antonio encuentre un novio (o novia) a la secuestradora (o secuestrador). Ella se escandaliza ante estas artimañas y me regala, en cambio, una imagen: la de su abuela pidiendo ayuda a san Antonio de Padua para casi todo, incluso para enhebrar una aguja. Y yo lo imagino así, sentado al lado de la abuela, en una mecedora, solo esperando con paciencia infinita a que el hilo se escape por el ojo de la aguja para poder sostener de nuevo un momento esa mano regordeta y después otra vez esperar que se requiera su ayuda.

* Liège me pide que aclare que la señora de la foto no es ni se parece a su abuela. Es verdad. Se trata de la señora María, que vive en Amantaní, Puno, y estoy convencida de que san Antonio de Padua también está a su lado esperando por si tiene que recoger las mondaduras de patata.

3 comentarios:

Andanhos dijo...

Me han encantado tu post y la referencia a mi abuela.
La fotografía también es bonita, pero tiene un tono un poco despectivo hacia el tercer mundo. Jeje... Ya sé que no es lo que piensas.
Besos.

mòmo dijo...

Yo sólo conozco (y ya es mucho decir) dos mundos: este y el que viene después. No tenía constancia de la existencia de un tercero...

Mae dijo...

veo que están tal como siempre, jeje, que esta semana no las ha cambiado en nada. Me alegra. La próxima, Mo, Antonia: ella sí será ahijada del santo