7/4/09

Más conversaciones de coche


- Mamá, yo, cuando me case, también quiero un barco que vaya por la acera.
- ¿Un barco que vaya por la acera? ¿Dónde has visto alguno?
- Lo he soñado.
- Ah. ¿Y quién iba en él?
- Pues yo.
- ¿Sola?
- Mmmm, sí.
- ¿No tenías ningún príncipe?
- Sí: con mi príncipe.
- ¿Y quién era? ¿El abuelo?
- No. Adivina.
- ¿Nico?
- No, no.
- ¿Asier?
- No: el pequeño.
- ¿Qué pequeño?
- El amigo de Asier, que es pequeño.
- ¿Aimar?
- Sí.
- Ah. Vaya.
- No. Asier.
- Ah.
- Pero, mamá, ¿y si cuándo sea mayor no se quiere casar conmigo?
(Por qué le doy conversación, por qué, por qué, si sé cómo acaba...)
- Bueno, como no lo sabemos, no te preocupes hasta que seas mayor.

* El barco en la calle -que no en la acera- es de Julian Beever.

4 comentarios:

Ander dijo...

Bien, bien, pronto cuajará el matrimonio concertado. ¿En Guadalupe discutisteis las dotes?

Marc Roig Tió dijo...

Siempre puede aparecer alguien con un rebaño de vacas.

Liège dijo...

Pobre Asier...

Sergio dijo...

Bueno, en su día discutimos la dote siendo Asier el primogénito, supongo que habrá que ajustar una vaca menos y quitar un par de carneros.
Lo que no sé es cómo decírselo a Asier...