26/1/11

asoma el colmillo


- ¡Mamá, soy una vampira! ¡Tengo colmillos!
- Uy, sí, y están afilados, ¿eh?
- Sí, pero no te preocupes. No me comeré tu sangre.
- Gracias. Es bueno saberlo.

***
- Si pierden una, no pasa nada; si pierden dos, no pasa nada; si pierden tres, no pasa nada; si pierden cuatro, no pasa nada... ¡pero si pierden veinte, me como su sangre!
- ¿Veinte qué?
- Veinte oportunidades. Les doy oportunidades, pero si pierden veinte, ya está.
- ¿A quiénes?
- A lo niños.
- Vaya. Entonces, no sé yo si es muy honrado mandarte al cole.
- ¿Por qué?
- Porque puede ser peligroso para los otros niños, ¿no crees?
- Bueno, pero no te preocupes. Eso será cuando sea grande. De momento todavía como fruta y verdura y esas cosas.

4 comentarios:

Marta dijo...

Una alegría veros ayer. Y me tranquiliza que Joana aún no sea grande: me gané un beso en lugar de un mordisco ;)

Javier de Navascués dijo...

Genial, como siempre.

Fa dijo...

"de momento"

ERT dijo...

Colmillos, ojos y pelos.