9/7/11

Un debate cualquiera


Caminamos una junto a la otra, rumbo a la piscina. Joana va envuelta en su toalla de mariquita, aunque se ha quitado la capucha.

- ¿Sabes, mamá? Aquí tengo protegidas a las demás vampiras. Es que a mí no me molesta la luz.
- ¿Ah, no?
- No, es que, sabes, yo lo veo todo en oscuridad, aunque haya luz. Es un poder que tengo. Por eso no me hace falta taparme tanto como las otras vampiras. Hay luz, pero yo veo oscuridad.

Me lo pone fácil; me apetece chincharla un poco.

- Qué triste, ¿no?
- ¿El qué?
- Ver siempre oscuridad cuando hay luz.

Si no fuera por el contexto, parecería una conversación de lo más metafísica.

- No, porque así puedo proteger al resto de vampiras.
- Ah, claro. De todos modos, ahora que estás tan acostumbrada a la oscuridad ya no necesitarás una luz cuando te acuestes.
- No, bueno, sí. Es que cuando veo oscuridad no es como si no viera nada de nada, sino como si estuviera oscuro pero pudiera ver un poco.
- Pero es oscuridad, así que no te hará falta. Además, eres vampira, ¿no? A las vampiras no les gusta la luz.
- Bueno, pero yo soy aún una vampiresa -que es una vampira pequeña- y las vampiresas se asustan un poco con la oscuridad. Por eso sí que necesito una luz.

Es rápida en sus respuestas, pero me divierto y no doy mi brazo a torcer.

- Ya. Pero casi eres una vampiresa de primaria, así que hay que acabar con ese poquito miedo que te queda. Mejor sin luz, ¿vale?
- Ya, mamá. Pero es que cuando me acuesto aprovecho todas las noches para leer algún libro. Por eso me viene bien tener un poco de luz.

Qué lista. Ha atacado mi flanco débil. Ha vuelto a ganar.

* En la imagen se ve a la vampiresa en pleno ataque.

3 comentarios:

Mae dijo...

Dentro de poco mantendrá discusiones filosóficas con PC. Es una luz (no pienses cómo será este tipo de charlas a los 12, por tu salud mental).

El del sur dijo...

Ahora entiendo por qué él no aparece por aquí: se ha vuelto vampiro, un animal nocturno ;-).
Por otro lado, déjale la luz a la niña que tú lo único que quieres es ahorrar, que te conozco rosco, jejejeje.

Sergio dijo...

Pues no parece doler mucho, el mordisco.