15/3/16

Ser el primero... pero no tanto

Por todo aquello de educar en positivo, a veces nos toca decir cosas como: "¡Pero qué mayor es Eugenia! ¡Qué bien se ha portado al prestarle su juguete a Patxi!". Y, aunque la intención es buena, es simple, es sencilla...

- ¡Pues yo soy más mayor que Eugenia!, dice uno.
- Si a eso vamos, yo soy mayor que tú. (A los lectores antiguos y fieles tal vez no les suene esta voz, ahora tan templada y gramatical, pero sigue siendo Joana).
- Pues entonces, cuando yo nací me llamaré Joana y seré... no, ¡me llamaré Íñigo y sería el más grande de todos!
- Pues entonces yo seré el avi y seré mayor que tú.

Papá interviene, divertido: "Bueno, Joana, pues Manel será el avi Manel" (ya hemos llegado al bisabuelo, 99 cumplidos).

- ¡No, papá, yo no soy viejo!


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