8/10/09

Amor tamaño familiar


- No, no, no, no.
- ¿Qué tienes?
- Es que a veces pienso cosas malas y se las digo a la Virgen con el corazón, pero luego le digo "no, no, no, no".
- ¿Qué cosas?
- Cosas. Que piso un elefante. Que te mueras.
- ¿Pero luego enseguida piensas "no, no, no, no"?
- No, lo digo. No lo pienso, lo digo con palabras.
- Entonces no te preocupes: la Virgen sabe que tú no quieres pensar esas cosas porque eres buena.
***
- Mamá, ¿cuándo me moriré?
- No lo sé.
- Yo ya quiero ser viejecita y morirme.
- ¿Por qué?
- Yo quiero morirme contigo.
- ¿Por qué?
- Porque así no nos veremos. (Esto es lo que ha dicho, pero lo que ha querido decir es: porque así no dejaremos de vernos)

2 comentarios:

Enric dijo...

En "Las Brujas", de Roald Dahl, el niño protagonista se convierte en ratón y así muere a la vez que su abuela. Es otra solución.

Aunque si la interlocutora de Joana es la Virgen y no una bruja, dudo que se lo conceda...

Pieralí dijo...

wow!! con esto Joana me conmovió tremendamente!!... qué linda que es!...Si algún dia tengo una hija o hijo me encantaría que me dijera todo eso...