17/3/10

San Salvador (I)


La iglesia de san Salvador, de Getaria, nos sorprendió a todos porque está en cuesta. Sí: como la calle de la foto. El altar está en la cima, por así decirlo. Marc fue el primero en observar los inconvenientes de esa curiosa distribución: Los de los últimos bancos no van a ver nada.
Claro. Es que nosotros no somos feligreses de primera fila. En eso hemos salido a mi tía abuela Marta. Ella siempre decía que al morir y subir al cielo (en este tipo de conversaciones uno siempre presupone una posible espera en el purgatorio, para la que estamos más o menos preparados, pero ¿para qué mencionarla si podemos hablar del fin último?); que al subir al cielo -decía- no pensaba sentarse en las primeras filas, que allí estarían todas las beatas; ella nos espera (porque ya ha llegado) un poco más atrás, donde Dios hace la vista gorda y le permite jugar solitarios -a veces con trampa-, mientras fuma uno de sus cigarrillos y bebe un poco de cerveza.

La excursión la cuenta mejor nuestro guía.

2 comentarios:

Mae dijo...

Ja, qué ganas de conocer esa iglesia!

Sergio dijo...

Y el exvoto en forma de barco a la entrada, girando a merced de las corrientes de aire como en su día giró con las del mar. Tranquila y bonita excursión.