27/11/07

15'


De niña, seguía V, esa serie ochentera con lagartos disfrazados de persona y vestidos de rojo y un Freddy Kruger buenazo. Ahí descubrí qué es una quinta columna. Todos mis primos mayores eran fans de la serie; después, en las comidas familiares en mi casa, nos íbamos al bosque -ex bosque, hoy urbanización- a jugar a V. Mi prima Gemma (5 años mayor) era Diana (que pronunciábamos "Dayana", por supuesto), la mala malísima. Núria (2 años más y mi modelo de imitación directa) era Lydia. Lidia probablemente pasaba de nosotras y jugaba al fútbol con sus hermanos. Yo -la pequeña entre los primos mayores- era otra Lydia. Fueron mis pinitos en el arte dramático.

Años después, como Clint Eastwood, como Ben Affleck, me pasé a la dirección. Y encontré mis minuticos de gloria. Adapté y dirigí "Mariuca la castañera", un cuento troquelado con un protagonista buenamuybuena, una madrastra malamuymala que la obliga a trabajar duro, unos niños pobretones y muertos de hambre y ángeles bajando del cielo a premiar la bondad de Mariuca llenando sus cestos de castañas y boniatos (que por supuesto ella había regalado a los niños pobresmuypobres). Como no conocía las ventajas de la técnica, copié a mano los papeles para cada uno de mis actores: mis primos, aunque esta vez yo era la mayor. No eran muy disciplinados con los ensayos, pero me ayudaron a pintar los decorados y se aprendieron sus frases. ¡Incluso teníamos efectos especiales!: Nuestros muñecos, ataviados con batines a modo de túnicas y atados por la cintura con los cinturones de esos mismos batines; desde el balcón sosteníamos un extremo del cinturón, de manera que los "ángeles" pudieran "volar". Con la mano libre, tirábamos castañas y boniatos, en teoría a los cestos, aunque creo que no acertamos una. Tampoco le sacamos un ojo a nadie, con lo que queda compensado el desbarajuste.

Fue un éxito.

9 comentarios:

Marc Roig Tió dijo...

Recuerdo esa representacion pero no me acuerdo de si yo salia en ella. Pudes confirmarmelo?

mòmo dijo...

Creo que sí, María y Marcel eran muy pequeños. Tal vez tú eras parte de los niños pobres-paupérrimos, como ellos. Siempre podemos ver el video y comprobarlo.

Enric dijo...

Momentos gloriosos e intensos - y el mundo pendiente de un hilo porque Mariuca había olvidado su ritornello: ¡Caztañaz, caztañaz calientez!

Mis Caminos dijo...

Son maravillosos esos acercamientos juveniles al arte dramático. El problema es que nos volvemos mayores y más críticos... Dejamos el escenario y nos metemos a hacer ediciones, lo que também es buenísimo.
Hoy apareces en mi blog. No en la foto (jeje), sino en el texto.
Besos.

mòmo dijo...

Jeje, a ver qué dice Ana cuando lea sus papizotadas.
Reconócelo, Liège, a las ediciones les falta emoción. Cualquier día montamos uns guerra de castañas en la biblioteca.

J. dijo...

Ah, Mòmo, algún día te haré tragar mis producciones audiovisuales caseras en las que ejercía de director, actor y guionista y sacaba a pasear mi pequeño ego desvergonzado.
Títulos de películas como Supercusqui y Pablickson gozaron de buena crítica familiar, recuerdo el regusto de la gloria en el paladar. También he tenido papeles laureados en programas de humor (El día después) y reportajes (Eclipse).

¿Tienes ya el vhs?

mòmo dijo...

lo tengo, J. ¡Y dejaré para mañana cualquier cosa importante con tal de ver tus payasadas!

ramiro dijo...

Búscote en el imdb y no te encuentro ni a vos ni a Mariuca.

mòmo dijo...

imdb?