22/4/08

dime, mamá


En estos tres años, cada vez que cualquier preocupado precoz me comentaba ¿y qué dirás cuando ella pregunte...? ¿y qué contestarás cuándo quiera saber...? Yo solía responder algo como no sé; llegado el momento, ya veré. Pero llegó el momento y me pilló muy desprevenida. Viernes 18 de abril. Un viernes muy estresante en el que había logrado que me arreglaran la caldera, gracias a la buena disposición de técnico y albañil y también, por supuesto, a no bajar la guardia un segundo, a llamar de inmediato, a correr para estar en el sitio indicado en el momento oportuno. Un viernes, esperando mi turno para pagar en Leroy Merlín, con una esterilla de vaca bajo el brazo -un capricho- una mano llena de clavos y tornillos de nombres estrafalarios y la otra, gracias a Joana, funcionando como muelle, tiovivo, garra, ascensor y correa, todo a una.
- Mamá, tengo pis.
- Espera un poco, que ya nos toca.
- Vale.
- ...
- Mamá... pispispispispis.
- Espera, espera. Sólo un momentito y vamos.
- Mamá, ¿dónde está mi papá?
- ¿Qué?
- ¿Dónde está mi papá?
- Ya lo encontraremos.
- Pispispispispispis.

3 comentarios:

Mae dijo...

Ya sabés: mi campaña está en proceso.

Bloody Marie dijo...

Para pillarte desprevenida, la respuesta tampoco está del todo mal. Ahora ya sabes lo que te toca: Encontrarlo.

Un beso muy grande!!

eresfea dijo...

joderjoderjoder...
(Léase con cariño, como corresponde).